Santa Leticia

  • Tags:
    Arqueología

La región de Apaneca es una región montañosa de Ahuachapán que contiene numerosos atractivos naturales y una zona arqueológica con importantes vestigios del período Preclásico. Destaca el sitio de Santa Leticia, ubicado dentro del hotel del mismo nombre, donde se encuentran tres esculturas del estilo «Barrigón», que se distribuyó principalmente por la Costa Pacífica y el Altiplano Maya a inicios del Preclásico Tardío, aunque han aparecido algunos ejemplos en otros lugares más distantes como Tikal. El sitio arqueológico se caracteriza por su ubicación en la ladera de la montaña Apaneca, con una plaza principal que se construyó mediante una gran terraza. Las estructuras 1 y 2 delimitan la plaza en sus lados norte y oeste, mientras que las tres esculturas o «barrigones» se encuentran alineados en el extremo este de la plaza, en un eje norte-sur.

La Estructura 3, localizada en una terraza más alta, es el edifico más grande del sitio. El Monumento 1 es el de mayor tamaño, mientras que el Monumento 2 se encuentra partido en dos mitades. Como todas las esculturas de este estilo, los tres barrigones de Santa Leticia muestran rasgos de personas obesas y llevan los ojos cerrados y los brazos hacia abajo, en una forma flácida. Su característica más visible son los prominentes ombligos en forma de disco. Recientemente se descubrió una estela y tres esculturas del estilo «cabezas de jaguar» en el poblado de Concepción de Ataco, las cuales se exhiben en el museo municipal. Estas esculturas de caracterizan por contar con rasgos que combinan elementos humanos y felinos, como lo son dientes frontales prominentes, cejas en forma de volutas, bocas con labios torcidos hacia arriba y un simbolismo dual que en algunos hace estos rostros asimétricos. Todo esto ha sido interpretado como parte de un culto chamánico, donde la dualidad hombre-jaguar alude a estados de conciencia alterada.

Una inundación fue producida por el Corazón del Cielo; un gran diluvio se formó, que cayó sobre las cabezas de los muñecos de palo.

Popol-Vuh